La liposucción facial, también conocida como lipoescultura facial, es una técnica de cirugía estética pensada para retirar depósitos de grasa de áreas del rostro tales como la barbilla, cuello y carrillos, tres elementos que mal cuidados son capaces de envejecer la expresión del rostro. Los resultados suelen ser muy aparentes. Tanto, que a menudo es más interesante hacerse una liposucción facial que cualquier otro tipo de operación, ya que las cicatrices son considerablemente menores.
Los candidatos ideales para someterse a una liposucción facial son personas que estén como mucho a un 30% de distancia de su peso corporal ideal. La edad no es un problema, pero es conveniente que tengan una piel elástica y saludable. En el caso de que esto no sea así, después de la liposucción se puede hacer un lifting completo, es decir, una cirugía que remodela los tejidos de la cara y cuello para conseguir un aspecto más rejuvenecido.